
Bueno, con esto de que en algunas partes del mundo ya se estrenó el
MTV Unplugged de Julieta Venegas al cual (como ustedes saben) fui, pues he decidido escribir lo que fue para mí ese día, sinceramente, inolvidable.
Todo empezó ese
jueves 6 de marzo que desperté a las 8am deprimido porque no iba a ir al Unplugged (ya que no tenía boleto) e iba a ser un día más... equis. Me volví a dormir. Mi sorpresa fue cuando a las 11am (3 horas después) me desperté y por pura innercia fui a checar mi Gmail. Y de repente... ¡Tenía tres correos de MTV confirmando mi lugar en el concierto! Fue algo híper extraño, inesperado. Les voy a decir por qué:
Semanas antes me había enterado que ya habían seleccionado un ganador en el concurso de MTV y no había sido yo; entonces leyendo cositas en Internet, llegué al mensaje en el cual se comunicaba a todos los fans que quisieran ir al concierto mandaran un mail a
asistenciaunplugged@mtvstaff.com (o algo así) con sus datos. ¿Qué creen que fue lo primero que hice? Sí, mandé un mail como desesperado del cual nunca obtuve respuesta. Después me enteré que la fecha límite para mandar los mails había sido el 28 de febrero, dicha fecha que ya había pasado para el primer mail que mandé. En el estrés deprimente de la desesperación por ir, seguí mandando mails hasta que un día me cansé de tanto rogar y dije: "si la vida no me manda, es porque no tengo que ir". Por algo habían pasado las cosas y ya estaba aceptándolas. Traté de conseguir boletos con mis contactos y nada de nada. Incluso, unos amigos con más contacto que yo no sabían si entrarían al concierto o no. El chiste es que me resigné.

Entonces por eso estaba en
SHOCK. Vamos, crecí escuchando Julieta Venegas y siempre quise tener un
Unplugged de ella con temas como
Oportunidad, Casa Abandonada, Esta Vez, Andamos Huyendo, Antes, De Mis Pasos, Enero y Abril, Fe, Hoy No Quiero, Sería Feliz, Otro Sol y demás. Aunque sabía que no iba a tocar la mayoría de esas canciones, me emocioné. Sería el
séptimo concierto de la cantautora al que asistiría y al cual sentía necesario para mi lista de importantes eventos de Julieta (su primer
Metropolitan y su primer
Auditorio).
Nervios, emoción y miles de sentimientos encontrados cayeron a mi estómago en cuestión de segundos. Mi hermana estaba ahí, despierta en su cuarto y fue la primera que se enteró. Se emocionó, un poco menos que yo, y me hizo tomar en cuenta algo: ya era casi medio día y nos citaban a las 6pm en los
Estudios Churubusco Azteca... EN EL DF. O sea, tenía que irme en avión para llegar.
En chinguísima me bañé, me arreglé (
muy mal, por cierto), tomé las pocas cosas que me podía llevar y esperé a mi mamá, que estaba trabajando y no podía atenderme en ese momento. Necesitaba su permiso y su dinero para poder ir... y en cualquier momento pudo haberme dicho que no; pero su respuesta fue positiva. Con un préstamo para el camión y comida, me fui en el primer autobús que salió a la capital de México.
Todo el camino pensaba en el concierto y agradecía a la vida por haberme enviado. Me di cuenta de mi poder para invocar lo que quiero y conseguirlo. Mandé algunos mensajes para presumir y comunicar mi emoción.
Llegué casi a las 5pm. Corriendo y sin maletas fui directo al Metro, para bajarme en Tasqueña a tiempo y hacer fila... supuse que sería eterna y que ya habría gente ahí. Quería el mejor lugar, así que no podía llegar tarde. Llevaba conmigo el mail impreso que era lo que me cambiaban por mi boleto, el cual aún conservo.
Llegué antes de lo que esperaba. A las cinco de la tarde ya estaba bajandome del metro. Pensé: "creo que llegué muy pronto... no importa, espero lo que sea". Cuando me acerqué a la entrada (la cual, por cierto, podemos ver en
Casi Divas) ya habían algunas personas formadas y tres chicas, a las cuales saludé. Dos de ellas mamonsísimas rieron y me dieron la espalda, mientras que la otra me hizo plática... quizás pensaron que las acosaba...
JA, pobres, si supieran.
Bien, el chiste es que vi a Luis llegar y lo saludé. Platicamos un poco y después llegó Juan. Ellos dos no sabían si entrarían o no, ya que a Natalia no le habían dado boletos; pero al final los consiguieron. Me sentí un poco acompañado en todo el proceso y desmadre de entrada. Nos hicieron esperar algo y poco a poco la fila fue avanzando. De repente, miles de cámaras no filmaban y entrevistaban a algunos (que bueno que no fui uno de ellos porque neta me veía fatal ese día)...

Pasamos y el set estaba increíble. Muy '
Unplugged', con luces moradas y unas lámparas que me hicieron recordar "
The Beauty and The Beast". Varios instrumentos que garantizaban un buffet musical exquisito. Y pues no, no quedé en frente como quería pero sí al-lado-frente. Tenía un muy buen lugar.
Los celulares estaba prohibidos pero yo veía gente que hablaba sin problemas, entonces decidí enviar un mensajito. Cuando una de las chicas en organización me vio, casi me saca... recuerdo su cara:
"Vas pa' fuera... ¡apágalo!", me dijo. Yo nervioso fue lo primero que hice... y quedé como perrito regañado.
Música de fondo y la gente seguía entrando. Muchísima gente... muchísima. Yo pensaba que iríamos menos... que el
Unplugged era algo
más íntimo (aunque lo fue) y exclusivo. Pero no. No pude calcular la cantidad de personas pero al final me enteré que éramos aproximadamente 450.
Más música de fondo y más gente, cuando de repente, un señor sube al escenario para pedir la atención del público, ya que el show estaba por comenzar...

(Esta historia continuará...)